20 abril 2018

Nos mudamos

Con la llegada de la primavera parece que le entran a uno ganas de hacer limpieza, de deshacerse de lo viejo,  limpiar el polvo de los cajones y hacer sitio a lo nuevo. Así le ha sucedido a este blog, al que ya le tocaba un lavado de cara después de unos cuantos años sin cambios.
Así pues, nos mudamos de plataforma y cambiamos de apariencia para conseguir una lectura más agradable y sencilla, pero manteniendo siempre la esencia de este espacio (eso sí, ¡echaremos de menos nuestra querida cabecera!).

A partir de ahora podréis encontrarnos aquí. Confiamos en que sigáis leyéndonos como hasta ahora. Felices lecturas.

16 marzo 2018

Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima


Sonia Trol 

Sabemos que estamos atrapados en un sistema económico que parece haber entendido la realidad al revés: se comporta como si lo que es finito (el agua limpia, los combustibles fósiles y el espacio atmosférico que absorbe las emisiones procedentes de estos) no tuvieran fin, mientras insiste en la existencia de límites estrictos e inamovibles a lo que, en el fondo, es totalmente flexible (concretamente, los recursos financieros fabricados por las propias instituciones humanas y que, de ser imaginados de otra forma, podrían servir para construir el tipo de sociedad humanitaria y generosa que verdaderamente necesitamos).” N. Klein.




Naomi Klein, periodista canadiense y autora de los best- sellers  La doctrina del shock” y “No logo”, reflexiona en este libro sobre el problema del cambio climático y sus consecuencias. Esto lo cambia todo es un alegato en defensa de la tierra, del lugar común donde vivimos, pero además es un análisis exhaustivo de cómo el capitalismo nos conduce inexorablemente hacia un futuro a nivel climático de consecuencias impredecibles. La transformación del clima, provocada por la acción directa del ser humano, es un hecho innegable que hemos estado intentando eludir durante demasiado tiempo. Este libro, editado en 2015, defiende la necesidad urgente de tomar medidas a nivel mundial para evitar una catástrofe ambiental de consecuencias irreversibles.

La Historia de los humanos es en gran parte la historia de cómo el ser humano ha considerado que tiene derecho sobre todo el planeta, derecho a dominar la naturaleza. Esta fantasía de control y liberación de la naturaleza se ha perpetuado durante siglos hasta nuestros días y nos ha proporcionado una identidad distinta de la del medio ambiente. Lo paradójico de esta situación es que ahora la naturaleza está respondiendo a la sobreexplotación a la que la hemos sometido y lo hace en forma de incendios, tormentas, inundaciones y sequías. Para combatir esta catástrofe ambiental precisamos de cambios profundos que afectan directamente a nuestro sistema económico y a nuestra forma de vida.

La evolución del cambio climático obliga a la autora a examinar los distintos esfuerzos que se han realizado a nivel global para combatir este problema. Klein revisa las Conferencias Internacionales sobre este tema auspiciadas por la ONU, centrándose  en la reunión celebrada en el año 2009 en Copenhague, donde los gobiernos de los países industrializados definieron que cualquier situación por encima de los 2 grados de calentamiento sería muy peligrosa. Las delegaciones africanas denunciaron que esta propuesta era un genocidio porque provocaría una masacre ambiental en el África subsahariana. Las naciones no alineadas también rechazaron ese objetivo con el lema “1,5 para sobrevivir” que es el máximo tolerable para ellos. Ahora el Banco Mundial, la Agencia Internacional de la Energía y PriceWaterhouseCoopers, instituciones nada sospechosas de radicalismos de izquierdas, hablan de que nos acercamos a los 4 o 6 grados de calentamiento. Esto lo cambia todo, los científicos del clima no saben si esta situación puede ser compatible con nuestra civilización. Por encima de los 2 grados las consecuencias son imprevisibles. Para no sobrepasar esta temperatura necesitaríamos reducir las emisiones entre un 8% y un 10% al año desde hoy. Este  requisito de disminución de las emisiones se enfrenta directamente con la idea de crecimiento que es la base de nuestro sistema económico.

 Según la autora, la respuesta a este desafío sólo puede pasar por un cambio de modelo económico que se base en la justicia y en la sostenibilidad. Es necesario realizar una fuerte inversión en el sector público potenciando las energías renovables, modificando nuestro sistema energético y abandonando la posibilidad de nuevas extracciones de combustibles fósiles (carbón, petróleo o gas), así como su consumo. Otro de los elementos esenciales para abordar este problema es la necesidad de regular la actividad de las grandes corporaciones, hay que limitar sus emisiones e impedir que sigan perforando cada vez con métodos más agresivos  como la minería a cielo abierto o el  fracking (fracturación hidráulica).

Klein considera necesario también que se regule lo que denominamos el mercado libre que bloquea muchas de las políticas que evitarían aumentar las emisiones de dióxido de carbono. Un ejemplo claro es la batalla que se está librando contra el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones). Este tipo de acuerdos que incluyen la protección de los inversores en detrimento del interés común y de la lucha contra el cambio climático, facilita que las grandes compañías multinacionales sometan a los gobiernos de los distintos países firmantes. Así si un gobierno prohíbe prácticas extractivas como el fracking o la construcción de un gaseoducto muy contaminante, las grandes compañías pueden invocar cualquier tratado de libre comercio (CETA, TTIP, NAFTA, TLCAN, etc) para tener derecho a llevar a la práctica estas actividades.

En este libro encontramos historias terroríficas, muy bien documentadas, de cómo la acción de las grandes empresas ha destruido  una infinidad de ecosistemas fundamentales para la vida humana: desde la extracción de petróleo y gas en las arenas bituminosas de la región canadiense de Alberta, utilizando técnicas muy dañinas para el medio ambiente, contaminado el agua y la tierra, además de producir AOS (aerosoles orgánicos que provocan enfermedades cardiovasculares, asma y cáncer de pulmón); hasta la historia de una pequeña isla del Pacífico Sur llamada Nauru, en la que se encontró fosfato de calcio, un valioso fertilizante agrícola y cuya extracción ha convertido este paraíso en una isla inhabitable. Pero también, encontramos lo que la autora denomina “Blokadia”, que son focos de resistencia cada vez más conectados entre sí que luchan contra las acciones de las empresas mineras y de combustibles fósiles. Estos pequeños focos son comunidades que defienden a lo largo de todo el planeta sus ríos, bosques o tierras de cultivo de la amenaza de las empresas extractivas y que con sus pequeñas victorias están provocando una verdadera transformación en la lucha contra el cambio climático.

“Esto lo cambia todo” examina de manera exhaustiva el desafío que supone para la humanidad combatir el problema del cambio climático. Aunque probablemente, lo mejor de su lectura es que permite indagar en un tema incómodo, que nos obliga a reflexionar sobre nosotros mismos como especie y que nos reclama un compromiso con la Tierra.

Naomi Klein en la Biblioteca de la UNED


22 enero 2018

Charlotte

Elodia Hernández


Charlotte Salomon fue una pintora alemana asesinada en Auschwitz. Su infancia estuvo marcada por la enfermedad y el suicidio de su madre (aunque a ella siempre le dijeron que había muerto por la gripe). Desde su nacimiento, la muerte estuvo presente en su vida: Charlotte aprendió a leer su nombre en la tumba de su tía, que se llamaba como ella.

En su juventud, sufre el ascenso del nazismo. Su familia es declarada cien por cien judía y desde el principio, a su padre (médico y profesor en la universidad) y a su madrastra (cantante de ópera) les prohíben trabajar. A pesar de ser judía, es admitida en la Academia de Bellas Artes de Berlín. Entremedias vive una historia de amor con Alfred, el profesor de canto de su madrastra. Sin embargo, en 1938 se le niega un premio que otorga la Academia y se lo dan a otra estudiante, por miedo a llamar la atención de las autoridades si se lo dan a una judía.

Cuando la situación se hace insostenible, deciden que Charlotte  vaya al sur de Francia, donde viven sus abuelos desde 1933, y sus padres huyen a Holanda. Durante un tiempo, vivir en esa zona será seguro, ya que forma parte de la Francia no ocupada. Allí, después de descubrir un secreto familiar que la marca, se dedica a pintar. Antes de ser detenida, le entrega a su médico una maleta llena de pinturas y le dice: «Es toda mi vida». Más tarde, será deportada a Auschwitz donde murió en 1943.

Foenkinos encuentra a Charlotte


En Charlotte (Alfaguara, 2015),  Foenkinos no se limita a escribir una biografía típica, en la que únicamente se cuenta la vida de la biografiada. A lo largo de toda la narración, el autor nos va dando pistas de la admiración que siente por esta artista y de cómo realizó la investigación para poder escribir su historia.

Charlotte está escrita de una forma muy peculiar: a través de frases muy cortas y cada una en un reglón, a modo de versos y estrofas. Para Foenkinos no se trataría de versos, sino más bien de respiraciones. De esta manera,  cuenta la historia de forma muy fluida y hace que queramos seguir leyendo para conocer a Charlotte y… seguir respirando. 

Además de rescatar la interesante vida de la artista, el autor introduce momentos en los que cuenta cómo descubrió ―por casualidad― a Charlotte Salomon en una exposición; la complicidad con ella desde el momento que ve sus dibujos; y cómo fue indagando hasta conocer su vida. Visitó todos los lugares que tenían relación con ella, excepto Auschwitz. En todo momento deja ver su admiración y la emoción que le hace sentir su obra.

Indudablemente, la vida y obra de Chalotte Salomon bien merecen ser conocidas, pero Foenkinos nos la cuenta de una forma muy personal y emotiva, aumentando su interés; es fácil percibir la fascinación que siente por ella. De hecho, desde el momento en que la descubrió, pensó en contar su historia, aunque aún tardaría algunos años en ser capaz de escribirla