11 septiembre 2011

El Ruletista, Mircea Cărtărescu

Leire Frisuelos

Publicado en 1993 por el escritor rumano Mircea Cărtărescu, este breve cuento relata la historia de un hombre con un extraño don: escapar con vida de la ruleta rusa, juego macabro y letal que ha cautivado a escritores y cineastas desde hace más de un siglo. El protagonista, inmerso en un ambiente clandestino que le empuja a realizar cada noche un juego más arriesgado, apuesta contra la muerte sumando en cada partida una bala en la recámara. De forma inexplicable, en cada ocasión sale victorioso, desafiando así cualquier cálculo de probabilidades. Esta virtud le granjea la fama entre los apostadores, que pagarán cantidades desorbitadas para asistir a las veladas. De esta manera, el ruletista cae atrapado en una espiral perversa con un único fin posible, la muerte, que no parece llegar nunca, pero que sigue buscando con tesón.

Narrado en tercera persona por un anciano escritor, amigo de la infancia del protagonista, el cuento posee un ritmo medido a la perfección que, sumado a la habilidad con que dosifica la información proporcionada al lector, crea momentos de gran tensión y carga emocional. Ante cada nueva apuesta, mientras el ruletista se enfrenta al revolver, Cărtărescu consigue aumentar la tensión narrativa hasta contagiarnos la propia del protagonista, respirando aliviados después lector y personaje. Así, el autor controla de forma magistral y efectiva las reacciones de un lector que queda a merced del ritmo del relato.

   La ficción está envuelta por un componente fantástico que, sin ser excesivo, aporta cierta sensación de ensoñación, propiciada por el lenguaje poético empleado por Cărtărescu para describir los ambientes en que se desarrolla el juego. La atmósfera decadente de las vulgares bodegas en las que se inicia la obra asciende hasta los salones de las grandes fortunas, donde el carácter exclusivo se mezcla con la fascinación de un público atraído por la posibilidad de contemplar el suicidio.

   Empujado por la fuerza de este viaje, El ruletista nos ofrece un final redondo que cierra el cuento con rotundidad y que no deja de sorprendernos. Sin duda, podemos afirmar que el cuento de Cărtărescu arrastra al lector con la misma fuerza con que el azar atrapa a su ruletista: el viaje, así, es compartido.

El Ruletista,  Mircea Cărtărescu. Madrid: Ed. Impedimenta, 2010.