28 noviembre 2013

Memorias sobre Napoleón.

Sonia Trol

  Estas memorias fueron escritas en 1837 por Henri Beyle (1783-1842), más conocido como Stendhal: uno de los más importantes escritores del Realismo, cuyas obras más conocidas son Rojo y Negro y La cartuja de Parma.

   El libro nos ofrece un recorrido por la vida de Napoleón Bonaparte, la Francia de la Revolución de 1789 y por una Europa convulsionada por las guerras. El relato comienza con la infancia de Napoleón, que nació en Córcega tan sólo un año después de que la isla fuera comprada por Francia a la República de Génova. Según el autor, los elementos que determinan esta primera etapa de su vida se resumen en la relación con su madre, una mujer que Stendhal considera esencial en su desarrollo y a la que comparaba con “las heroínas de Plutarco, a las Porcia, a las Cornelia, a las madame Rolland”.  Otro factor importante son las penurias económicas que sufre su familia y que le obligarán a pasar hambre, experiencia que influirá en su carácter serio y en su pasión por las matemáticas como medio de subsistencia; por último, la cultura corsa moldeará su temperamento orgulloso y su personalidad intrépida.

Siendo aún muy joven ingresa en una escuela castrense en la Francia continental y al finalizar sus estudios comienza su fulgurante carrera militar. A continuación y con el comienzo de su actividad en el ejército, asistimos con todo detalle a los distintos frentes de guerra que la República de Francia tenía abiertos contra diferentes monarquías europeas. Éstas pretendían que el proceso revolucionario que se estaba produciendo en ese país no se extendiera por toda Europa, intentando restaurar la monarquía en el trono de Francia. En este contexto, la juventud  de Napoleón está ligada al ejército, donde valores como la valentía y la solidaridad entre soldados se convierten en imprescindibles para sobrevivir.  A esta época corresponde la narración minuciosa de las distintas batallas que el ejército francés libra bajo el mando del general republicano, especialmente la descripción de la campaña de Italia, de la que Stendhal formó parte, así como las penurias de todo tipo que los soldados franceses padecieron durante la ocupación, a pesar de los esfuerzos del general Bonaparte por mitigar esta situación. Dichas penurias son generadas en gran medida por las intrigas y conspiraciones que se producen en la Francia republicana.

  Stendhal, que conocía al general, ya que había combatido a su lado, admira su energía, su carácter resolutivo y su amor a Francia, pero esta admiración decae tras su nombramiento como cónsul después del Golpe de Estado del 18 de Brumario (9 de noviembre de 1799) y su posterior proclamación como Emperador, tal y como puede observarse en comentarios como:
 “La ocupación de Venecia por los franceses concluye la parte poética y perfectamente noble de la vida de Napoleón”.
  El autor, en definitiva, en estas memorias, recrea la figura de un Napoleón con un fuerte temperamento, dinámico, orgulloso y gran estratega, tan admirado como cuestionado y comprometido con su época.

Memorias sobre Napoleón, Stendhal. Barcelona: Bevilacqua, 2006.