07 julio 2014

Nada es verdad, todo está permitido. El día que Kurt Cobain conoció a William Burroughs. Servando Rocha

Miriam Martín Martín

Alpha Decay
"Cuando nada es cierto, cualquier cosa es posible, si la realidad es ilusión, cualquier ilusión está permitida”. Esa es la idea que transmite la máxima Nada es verdad todo, está permitido, pronunciada por Hassan i Sabbah, líder de la antigua secta de Los Asesinos antes de morir. Y también es el hilo conductor de este libro de Servando Rocha, que nos acerca simultáneamente a las vidas de William Burroughs y Kurt Cobain. El encuentro entre el escritor y el músico el 21 de octubre de 1993 trasciende las esferas conectadas de la literatura y la música para dar paso a todos los aspectos artísticos y biográficos ligados a ambos.
Nada es verdad, todo está permitido. El día que Kurt Cobain conoció a William Burroughs se convierte así en un cajón donde todo tiene cabida: relatos, fotografías, anécdotas, letras de canciones... El rock se enmarca como paisaje de fondo que va vehiculando todos esos elementos de forma armónica.

Burroughs trató en sus obras de forma obsesiva la idea de Hassan i Sabbah, tan amplia que da lugar a múltiples interpretaciones. Lo mismo sucede con algunas de las letras de Cobain. Así, el estribillo de la famosa canción de Nirvana Smells like teen spirit, al decir “un mulato, un albino, un mosquito, mi libido” significa lo que queramos que signifique, convirtiéndose para Rocha en la canción definitiva.

El nihilismo y la destrucción se muestran tanto en la música de Cobain como en las historias de Burroughs, con el que compartía igualmente el gusto por las armas o la relación con la adicción. Rocha deconstruye fragmentos de la vida de ambos y desgrana también un trabajo que realizaron juntos, el relato “Le llamaban el Cura”, escrito y narrado por Burroughs y sobre el que Cobain puso música, en una conjunción perfecta de música y literatura.

En este libro también se hace referencia a Led Zeppelin, Iggy Pop, Sonic Youth, David Bowie, Patti Smith… presentando una amplia lista de canciones que supone un recorrido musical por el rock and roll en su relación con la literatura. Para numerosos músicos de este género, Burroughs era una especie de padre espiritual: sus admiradores “veían en la obra de Burroughs la cruzada del arte contra la opresión y la revancha de la cultura popular contra la alta cultura”.

Merece la pena acercarse a este trabajo que funciona como un libro de misterios donde se entrelazan historias reales y de ficción. Servando Rocha nos habla del rock como algo más que música y de las canciones de Nirvana, así como de otros grupos, como capaces de hablar a toda una generación y firmar el estilo de toda una época.

Servando Rocha. Nada es verdad, todo está permitido.  El día que Kurt Cobain conoció a William Burroughs. Barcelona: Alpha Decay, 2014.