25 noviembre 2014

Indies, hipsters y gafapastas: crónica de una dominación cultural

Néstor Prades Gargallo
Indies, hipsters y gafapastas es un profundo e inteligente análisis sobre las implicaciones sociales y políticas de algunos conceptos que ya desde hace años han entrado a formar parte de nuestro vocabulario, tales como: indie, hipster, cultureta o gafapasta. Su autor, Victor Lenore, perteneció a esta ‘subcultura’ y, renegado de ella, nos ofrece, siempre desde una visión crítica, cuáles son sus hábitos de consumo, cómo fueron sus orígenes y por qué principios se rige. Así el hipster sería la actual evolución de lo que en los noventa eran los indies, y ambos los podríamos agrupar en la socorrida etiqueta de ‘modernos’.

Lenore no escatima esfuerzos para desacreditar todos los mitos culturales idealizados por el hipsterismo, calificando su cultura como profundamente elitista, clasista y aburguesada. La cultura favorita de la clase dominante que, al amparo del capitalismo, promueve el individualismo y el consumo descarnado. Aquí lo importante es ser cool, dejarse llevar por el postureo y aborrecer todo lo que pueda parecer popular. Una cultura que se autodefine como underground pero que, según el autor, ya desde sus inicios se ha compuesto por jóvenes blancos de clase media sin ningún interés por denunciar o prestar atención a los problemas sociales que genera la sociedad capitalista. Personajes de la escena como DJ Diplo, Michael Stipe o Morrisey; revistas culturales como Vice, Jot Down o Rock de Lux; festivales de música como Primavera Sound o Sónar, pasan por las garras del autor para denunciar su falta de compromiso en algunos casos, su acercamiento a la derecha más fascista en otros, y el profundo esnobismo característico de todos ellos.

En definitiva Lenore descubre a una masa social atraída por los postulados culturales que impone Radio 3 y las revistas de tendencias, incapaz de asumir ciertos gustos para no parecer choni y que, por lo tanto, carece de cualquier atisbo de autodefinición personal. Para el autor la identidad de un hipster no se define por cómo es, sino por lo que consume (la música que escucha, los libros o revistas que lee, el cine que ve o  la ropa que viste), productos impuestos de antemano por el mercado y los medios de comunicación que los convierten en atrayentes y modernos a su antojo.

Un libro polémico que está generando gran debate especialmente entre todos aquellos que crecieron bajo el amparo de la cultura pop anglosajona de los años ochenta y noventa. Se recomienda leer este libro sin prejuicios, y con la mente abierta para asumir un buen puñado de golpes que pueden derrumbar muchos de nuestros más afirmados iconos culturales.