12 junio 2015

Historias de bibliotecas y bibliotecarios I

Sonia Trol


Finalizada la época de exámenes y con el inicio del periodo estival, os proponemos un recorrido por distintas novelas que nos permitan desconectar del estudio y relajarnos en las vacaciones. En esta ocasión las obras que hemos escogido tienen un argumento común: historias de bibliotecas y bibliotecarios que se entrelazan en el universo de los libros. Así descubrimos relatos históricos o leyendas misteriosas, donde las bibliotecas y sus servidores dejan de ser los protagonistas para convertirse en piezas de rompecabezas literarios. 
Comenzamos nuestra andadura con la novela Muerte entre líneas, de la escritora estadounidense Donna Leon. Nueva entrega de las aventuras del comisario Brunetti, que en esta ocasión recibe una llamada desesperada del director de una biblioteca veneciana debido a la desaparición de varios libros antiguos.  A partir de aquí se desarrolla una historia de intriga donde todo gira alrededor del comercio de estos valiosos ejemplares.



Signatura 400, de Sophie Divry.  Una novela donde, a través del monólogo de una bibliotecaria anónima e invisible para todo el mundo, descubrimos el trabajo que realiza, sus escritores y novelas favoritas, al igual que los más odiados, las signaturas bibliotecarias (entre ellas la ausencia de la 400) e incluso la existencia de buenos lectores que dan vida a las grandes historias.



La biblioteca de los libros perdidos, de Alexander Pechman. Este libro nos propone un recorrido por alguna de las obras más interesantes de la literatura y que nunca llegaremos a leer por haber sido quemadas, robadas o haber desaparecido sin dejar rastro. En la imaginaria biblioteca de los libros perdidos descubrimos los secretos de obras de grandes autores como Malcolm Lowry, Dostoyevski, Flaubert, Mérimée, Thomas Mann, Safo de Lesbos, etc.





El nombre de la rosa, de Umberto Eco. Casi podríamos considerarla un
clásico de la historia de las bibliotecas y de los bibliotecarios. En el, año 1327, bajo el papado de Juan XXII, el franciscano Guillermo de Baskerville y su discípulo el novicio benedictino Adso de Melk, llegan a una abadía benedictina en los Apeninos italianos, famosa por su impresionante biblioteca con estrictas normas de acceso. Guillermo debe organizar una reunión entre los delegados del Papa y los líderes de la orden franciscana. La celebración y el éxito de dicha reunión se verán amenazadas por una serie de muertes que los supersticiosos monjes, inducidos por el ciego exbibliotecario Jorge de Burgos, consideran que sigue la pauta de un pasaje del apocalipsis.


                                                                                                                           

La biblioteca, de Emilio Calderón. Cuenta la historia de Pepe Dalmau que regresa a Madrid desde Nueva York para enterrar a su padre, muerto en extrañas circunstancias. En Madrid retoma una antigua relación con su vecina Natalia, hija de un librero apellidado Santos. Natalia desaparece de pronto. Entonces Santos le contará a Dalmau que su hija ha sido secuestrada por incumplir un acuerdo comercial: robar un libro por encargo que se encuentra en la Biblioteca Nacional. De esta manera, Dalmau se ofrecerá para cumplir el encargo y salvar a Natalia.

Los amantes encuadernados, de Jaime de Armiñán. Cuenta la historia de María Rosa Arana, funcionaria del cuerpo de facultativos de Archiveros y Bibliotecarios, que recibe el encargo de organizar la biblioteca de Ramón Gimeno-Coes, excéntrico personaje, fallecido unos años antes. Catalogando y clasificando los 40000 volúmenes de la biblioteca va descubriendo un peculiar y coherente orden preestablecido que va cobrando sentido con cada nuevo libro descubierto. María Rosa comienza a involucrarse en su trabajo y revive entre ficha y libro la historia de amor de su madre con el dueño de la biblioteca.


La bibliotecaria de Auschwitz, de Antonio G. Iturbe.  Novela basada en hechos reales que rescata del olvido una historia de heroísmo cultural. En medio del horror que supone estar encerrado en el campo de exterminio de Auschwitz, la joven Dita es la encargada de custodiar, cuidar, prestar y guardar los ocho ejemplares que forman esta pequeña biblioteca. La audaz bibliotecaria repartirá los libros entre los niños y profesores, a pesar de la prohibición de la lectura.